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LA LUNA NUEVA DE GUSTAVO MADERO

El 17 de septiembre pasado el Partido Acción Nacional celebró 75 años de haber sido fundado. Gustavo Madero su dirigente, pronunció un discurso presidido por la idea de una “nueva cultura” política, y convocó a la militancia a batallar en lo sucesivo por ella hasta imponerla en 2018, cuando se recupere la presidencia de la república. 
En tanto llega la nueva cultura política, la actual hace estragos: El gobernador de Sonora Guillermo Padrés Elías, se construyó una presa en su rancho, la que resulta inexplicable con el sueldo que devenga, otros diputados son las estrellas de un video con damas de la vida galante, asisten a fiestas pagadas por un conocido delincuente en fuga. 
Otro panista, dio la nota al publicar sus fotografías disfrazado de Hitler en el inefable Facebook, otro por calificar de “simio” a Ronaldinho, y otros dos o tres por manosear a una señora en la calle, golpear a su ofendido esposo y querer escapar de la ley alegando tener fuero de “diputados”. 
A la crítica por esa conducta de la alta y mediana burocracia panista, Gustavo Madero responde llamándola “narrativa”, pues según dice, esta consiste en tomar hechos concretos y ciertos, para otorgarles mayor importancia y sacar conclusiones desproporcionadas e infundadas, en pocas palabras para escandalizar y denostar. 
Ante este este debate de narrativas, entre vieja y nueva cultura, Gustavo Madero agregó un par de actuaciones inéditas en la política mexicana: primero, un mea culpa, pero no personal, sino de los previos gobernantes que no supieron lograr la victoria cultural, que terminaron adoptando la del PRI, hasta confundirse en este, y; Segundo, convocó, cual nuevo Marx, a la última etapa de la evolución histórica del PAN, a la que llamó “Luna Nueva”: 
“Tenemos que diseñar esta quinta etapa que es diferente a todas las demás y las tenemos incorporadas pero es distinta. Y yo quiero llamarle a esta etapa la LUNA NUEVA, la LUNA NUEVA es una imagen que quiero transmitirles y que la sigan, es una imagen astronómica. Cuando la luna se encuentra a 180 grados entre el Sol y la Tierra. Lo más curioso es cuando no se ve, cuando todo está oscuro y parece que ni siquiera existe. Sin embargo, es cuando está a punto de empezar un ciclo creciente para volver a ser, volver a llegar a ser la luna llena.” 
En este punto es donde la capacidad de comprensión resulta insuficiente para responder a la pregunta ¿Por qué en el momento más dramático de la historia del PAN, su dirigente frivoliza con esa ocurrencia de la “Luna Nueva”? La tarea de credibilidad y de congruencia a los orígenes democráticos del PAN, exige severidad en la conducta de su dirigente supremo y no vedetismo. Lo que en verdad es una exigencia panista es saber si seguirán dándose los “dedazos” para “seleccionar” candidatos, si la democracia seguirá siendo una bandera para engañar a los bobos e ingenuos, o si por el contrario, el PAN volverá a decidir sus candidatos mediante el voto de los panistas. Eso es lo crucial. 
El PAN nació y tuvo una vida democrática exigente y clara, única en la historia de México, nadie la llamó “Luna Nueva”, ni la definió como “Cultura Política”. Simplemente fue la Democracia sin adjetivos, esa fue la forma normal y única de elegir candidatos. En cambio ahora se habla de una “nueva cultura”, para esconder a la antidemocracia, a las “designaciones” de candidatos, a los “dedazos” para atraer a trepadores y a pillos astutos ideales para apropiarse del partido como un botín de cientos de millones de pesos, y los miles de millones que se obtienen con diputaciones y senadurías perdiendo las elecciones. 
El PAN, y esto hay que comprenderlo bien, es mejor “negocio” para sus dirigentes en la derrota que en la victoria, esa es la verdadera “nueva cultura” del PAN, la de sacar ganancias de este partido antes de su muerte, o antes de que se lo arrebaten, por eso defiende su dirigencia con furia. 
La “Luna Nueva” de la que habla Madero es en realidad una luna opaca, que no se aprecia en el firmamento, que no significa ni representa nada, solo es otra “narrativa” para salir del paso, o peor aún, otra “visión” esotérica de las que abundan entre la clase chiflada que gobierna a este pobre país. 

Por Antonio Limón López

Una anécdota del fundador 
Carta a Mario Vargas Llosa 

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