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EL MEXICANO JORGE RAMOS SECUESTRADO, ROBADO Y VEJADO.


Al igual que todos los mexicanos, el periodista mexicano Jorge Ramos Ávalos  hizo gala de alegría por el éxito de todo el equipo que filmó "Roma" y que se llevó tres estatuillas el 24 de febrero. A diferencia de nosotros Ramos eso lo hizo el 25 de febrero, pues el 24, el día de la ceremonia, se paraba para viajar a Caracas para entrevistar a Nicolás Maduro, por ello sus retuits son del 25 y no del 24 de febrero. Todo el 24 de febrero estuvo en preparativos para salir rumbo a Caracas ese mismo día, el objetivo largamente esperado era la entrevista a Nicolás Maduro, y que le fue concedida pero a condición de que el equipo de Jorge Ramos se trasladara de inmediato.
El 25 de febrero, ya en Caracas, hizo varias grabaciones antes de la entrevista, entre ellos a unos muchachos que viven de la comida encontrada en los camiones de basura de los barrios ricos del madurismo. A la hora convenida, Jorge Ramos y su equipo ingresaron al Palacio de Miraflores para la entrevista, Nicolás Maduro con su estilo risueño, entusiasta, alegre, cordial y hasta bromista dio la bienvenida al periodista mexicano quien contagiado por su anfitrión, sonrió y saludó al Presidente y luego vino un abrazo que intentó ser formal por el periodista de Univisión, pero que se prolongó en un efusivo y prolongado abrazo por parte del robusto venezolano.
Jorge Ramos le recordó a su anfitrión que estuvo antes en Venezuela para entrevistar a Hugo Chávez, a lo que Maduro dijo que en aquella ocasión fue cuando lo conoció, pues estuvo entre el público asistente. Jorge Ramos Ávalos nació en la Ciudad de México, estudió su carrera universitaria en la Ibero, pero a principios de los ochenta y ya trabajando en Televisa fue expulsado por las censuras a a su trabajo de reportero, era cuando el Tigre Azcárraga decía que Televisa era un soldado del Presidente, para Jorge Ramos no había opciones, no dejaría de ejercer el periodismo independiente solo porque los medios nacionales estuvieran coptados por el gobierno y emigró a Estados Unidos. 
La primer pregunta de Ramos a Maduro fue un dardo envenenado: ¿Lo debo llamar Presidente o Dictador de Venezuela? La pregunta por lo inesperada hizo a Maduro temblar en su sillón, pero contestó asegurando que él es el Presidente de  Venezuela, por voluntad de los venezolanos. Apenas a 17 minutos de escarceo entre el personaje y su entrevistador, Ramos le cuestionó sobre la situación actual de pobreza de la población venezolana, Maduro desmintió enfáticamente a aseveración, diciendo que en Venezuela todo mundo comparte la misma situación económica y que es falso que exista hambre, en esto Jorge Ramos le mostró en su ordenador tipo tableta, las imágenes que captó horas antes, en que un grupo de jóvenes siguen a un camión de basura en uno de los barrios favoritos del madurismo, recogían alimentos para alimentarse. Ante la evidencia, Nicolás Maduro perdió toda su afabilidad, y literalmente bufando se puso de pie y abandonó el recinto.
A partir de ese momento, todo fue una vorágine de eventos, los camarógrafos del gobierno de Maduro que estaban presentes, desmontaron a toda prisa sus equipos y al momento en que abandonaron el salón entró el encargado de prensa del Presidente Maduro aparentando extrañeza, al argumentar que "nunca autorizaron esa entrevista" cuando obviamente nunca podría haberse celebrado si no hubieran contado con la invitación y los pases especiales desde el aeropuerto hasta el salón en que estaban en el Palacio de Miraflores. Un grupo de guardias con ropas civiles procedieron quitarles las cámaras y aparatos electrónicos a todos, Jorge Ramos se opuso por lo cual fue llevado a empujones y en vilo a una habitación próxima en la cual fue rodeado, se apagaron las luces y los secuestradores le quitaron todo, no solo los equipos electrónicos sino toda la ropa, ahí permaneció en la obscuridad desnudo, hasta que se encendió de nuevo la luz y le arrojaron su ropa, al salir y reunirse con su equipo fue informado que también a ellos los despojaron de sus equipos electrónicos, que los devolvieron pero ya borradas todas las grabaciones.
Fueron trasladados por fuerzas de seguridad maduristas a su hotel, donde a Jorge le devolvieron su celular totalmente en blanco, como pudieron se comunicaron a Univisión y esta cadena reaccionó divulgando lo que sabían de su excepcional reportero y del video que tanto indignó a Maduro, y por la mañana del 26 de febrero Jorge Ramos abordó el avión para conducirlo fuera de la Venezuela de Nicolás Maduro. Su primera reflexión fue, “Si así nos trata el gobierno de Venezuela a los periodistas extranjeros, internacionales, no quiero imaginar cómo trata el gobierno de Maduro a los periodistas de Venezuela”
Lo que los mexicanos no imaginábamos pero que ya ocurrido nos debiera indignar, es que al ciudadano mexicano Jorge Ramos Avalos, se le haya secuestrado directamente por el Presidente Nicolás Maduro, en la Casa del gobierno  venezolano, lo hayan vejado, le hayan robado sus equipos electrónicos y las grabaciones que se encontraron en ellos y que nuestro gobierno, ni siquiera haya enviado una nota de extrañamiento al gobierno venezolano.




¿Así paga Nicolás Maduro el apoyo de nuestro Presidente Andrés Manuel López Obrador a su dictadura? 




Por Antonio Limón López.

¿PARA QUÉ OTRO PARTIDO POLÍTICO?


Nadie en México puede decir que vivió una época en que hubo partidos políticos íntegros, ejemplares, dignos, apreciables, que fueran escuelas de demócratas, instrumentos al servicio de la sociedad, no nadie puede decirlo, pues nunca existió eso, ni ocurrió durante el siglo XIX o el XX y tampoco ha ocurrido durante lo que va del Siglo XXI. Al contrario, los partidos políticos siempre han estado cubiertos por el desprestigio, aunque ahora su desprestigio es inmenso. Para casi cualquier mexicano recto, los partidos políticos son detestables, pues están dirigidos por mafiosos, por falsarios, por simuladores y por pillos comunes y corrientes, que además se hacen las "mosquitas muertas", levantando sus patitas al aire como si fueran incapaces de ocasionar daño alguno a nadie.
Ahora que han pasado los años, sabemos que no son alimañas solo de esta época, pues han existido desde hace siglos, hemos sufrido a cientos de partidos, y la historia de ellos es la misma, como si fuera algo natural: nacen, prometen, se desgañitan,  prosperan, se prostituyen (esto ocurre desde que nacen) y mueren en algún lupanar gritando ¡Que me lo prueben!.
Los partidos mexicanos, entre otros malos hábitos, son costosos parásitos sociales, son botín en manos de sus dirigentes por lo que todo el dinero del petróleo es insuficiente, su avidez no tiene límite. Dicen los infantiles que la Democracia es cara, pero eso es falso, la Democracia no es la cara, los pillos que la envilecen son los caros, los insaciables.
Admito que alguna vez, acaso por ingenuidad, todos hemos colaborado con esas pandillas disfrazadas de partidos, con lo cual hemos hecho un gran mal y sin embargo, para llegar a tener una verdadera Democracia es necesario que existan partidos políticos, pero no como las lacras que ahora padecemos, sino verdaderos partidos y no pandillas criminales como las que padecemos.
Por eso, cuando la sociedad dice que ya no quiere partidos políticos en realidad dice, “ya no queremos a estos partidos políticos”. En las elecciones del 2018 la sociedad tuvo una opción entre los candidatos y ese candidato triunfó, pero esa sociedad no tuvo opciones entre los “partidos” pues todos eran iguales, eran y aun son el mismo estiércol y no existió entonces ni ahora ningún partido político verdadero, ni Morena, ni el PRI, ni el PAN, ni el PRD, ni ninguno otro, pues todos son simples pandillas sin vida democrática.
Así es que la respuesta a la pregunta ¿Para qué otro partido político? es obvia: Lo que México necesita es partidos políticos auténticos y no falsificaciones, partidos donde todos los miembros sean iguales, donde solo voten las personas y voten en igualdad y con las mismas reglas, donde al final de cada elección dentro del partido, se imponga la mayoría así sea por un solo voto. Esto en México es algo indispensable e inaplazable, pues el futuro inmediato sin partidos democráticos tiene la imagen de la dictadura, y además de la dictadura justificada, la dictadura sin rival.
Ese es el objetivo del Partidos México Sustentable, ser el primer partido verdadero, con Democracia entre sus miembros, el primer partido político en que exista la libre y fácil afiliación, el primer partido donde cualquiera pueda ser candidato, donde cualquiera puede ingresar y salir sin amenazas y sin calumnias, el primer partido moderno que este esclavizado por ideologías muertas como esas de la izquierda y la derecha que son simples falacias.
La Democracia se construye como los edificios, desde los cimientos, desde la base y nunca al revés. En México nadie esta contra los verdaderos partidos políticos, esta contra las pandillas que hasta 2019 se hacen pasar por partidos. Contra estas es contra las que México siente repugnancia y no contra los partidos políticos como México Sustentable, que para bien de todos están en nuestro futuro, si tenemos el arrojo de hacerlo efectivo.

Por Antonio Limón López.



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