Bienvenido. Eres el visitante No.

LOS 15 PRINCIPIOS DEL SISTEMA POLÍTICO MEXICANO


Para comprender el sistema político mexicano, es necesario entender los principios que lo animan, sin esta previa comprensión cualquiera se perderá en la espesura de la jungla de mitos, historias falsas, partidos-pandillas, despilfarro insultante, verdades a medias y leyes pomposamente aderezadas, pero que son trampas vulgares para cualquiera que con buen animo y voluntad se atreva a internarse en sus intrincados manglares.


Para simplificarlo, a continuación se sintetizan los principios rectores sobre los cuales se eleva el sistema político mexicano y que pueden guiar a cualquier explorador, sin necesidad de sufrir el ries de extraviarse:

Primer Principio.- México es la patria de la Simulación, por ello se define como democrático, tanto ante sus conciudadanos como ante todas las naciones del mundo, pero sin serlo.

Segundo Principio.- Los poderes y las instituciones políticas mexicanas son antidemocráticas y se organizan siempre de esa manera, pero simulando ser democráticas.

Tercer Principio.- México proclama la igualdad política de los mexicanos, pero tampo es verdad que los mexicanos seamos iguales ni en lo económico, ni en lo político, ni en lo legal.

Cuarto Principio.- Solo existen dos tipos de mexicanos, los de primera que pertenecen a la élite central del poder y los de segunda, cuya función es la de servir y aplaudir a los ciudadanos de primera.

Quinto Principio.- México se proclama "Federal", pero en realidad es un estado centralizado, donde los estados son apéndices del poder central. Por extensión la élite central del poder reside en el DF y ahí residen, salvo casos excepcionales, los ciudadanos de primera.

Sexto Principio.- El ciudadano de primera lo es por alguna de estas razones: Ser amigo o cómplice del Presidente de la República, ser dirigente nacional de algún partido político o amigo o familiar o cómplice de uno de ellos, o tener una concesión multimillonaria, o estar enquistado en una chamba de las "inamovibles".

Séptimo Principio.- México se proclama como una "República", pero en realidad es un botín para unos cuantos: En primera para la élite en el poder, después -en una parte ínfima- para sus lacayos, lambiscones y si resta alguna sobra, estas serán despensas para los lacayos mas leales y pobretones.

Octavo Principio.- En la misma medida en que el sistema legal se proclama Democrático e imparcial,  será en realidad antidemocratico e inequitativo, y fomentará la desigualdad mediante leyes engañosas, bizarras, complejas, elefantiásicas, destinadas a engañar a los ingenuos y a proporcionar instrumentos a los dirigentes de los partidos políticos, a los representantes de los poderes y a la casta de ciudadanos de primera, que le impidan a cualquier hijo de vecina ganar una elección o tener siquiera la posibilidad de lograrlo ni dentro de un partido político, ni en un justo concurso de méritos públicos, porque sin excepción están amañados.

Noveno Principio.- Cada tres años se celebran elecciones que serán consumadas farsas tendientes a seducir al pueblo para que concurra ingenuamente a ellas, pero  por fortuna esto ocurre cada vez con menor frecuencia, en la medida en que los electores se dan cuenta que les están viendo la “P” en la frente y que como sociedad le importan menos que un cacahuate a la élite central del poder y a sus achichincles. Por ello los partidos políticos, feamente despreciados, se esfuerzan por aparentar ser diferentes entre sí, cuando en realidad están hermanados como predecibles payasos de circo de mala muerte, pues carecen de ideología, tienen un apetito voraz, están organizados clientelarmente, su credo es el nepotismo y el engaño que practican evangélicamente "sin ver a quién" pero buscando siempre el mayor número de incautos para proclamar   -falsamente- ante ellos una conducta recta y honorable; Son cuerdas del mismo cuero y a la Democracia la prostituyen en un lupanar laberíntico,  donde la pobre no sabe ni donde está, ni como salir y menos por donde le llegan.


Décimo Principio.- A pesar de que se gasta dinero en educación a lo grande, la élite central del poder se educa en el extranjero, en tanto que una parte mínima de los egresados de escuelas mexicanas se incorpora a la élite, el resto de los egresados de las escuelas mexicanas privadas o públicas forma parte de los mexicanos de segunda.  La educación pública es de una sobresaliente mala calidad que se sostiene por razones de conveniencia política y de pura y simple corrupción.

Décimo Primer Principio.- A los pobres, a los obreros, a los campesinos e indígenas, se les declara héroes, ejemplares eximios de mexicanidad, entre muchos adjetivos más que edificantes: glorificantes, pero en realidad se les trata miserablemente, con la punta del pie, dándoles una pesima educación, negándoles prestamos suficientes para abrir negocios y obligándolos a mendigar “apoyos” como misérrimas cantidades de dinero, credenciales de partidos, canastas básicas a base de paquetes con galletas de "animalitos" para que los niños "panzones" no se vean tan desnutridos.   

Duodécimo Principio.- Si bien el sistema es antidemocrático, permite que algunos ciudadanos de segunda accedan, de cuando en cuando y a cuentagotas, al nivel de ciudadanos de primera, pero esto a  condición de que los agraciados sean antidemocráticos, enemigos de la igualdad y que puedan simular desvergonzadamente que son demócratas y siempre y cuando estén dispuestos a escupir en la memoria de sus padres (y más si estos fueron panistas).

Décimo Tercer Principio.- La élite central del poder además de antidemocrática es antipatriótica, pues por regla general sus hijos han nacido en el extranjero, estudian fuera de México y para evitar correr la suerte de los mexicanos, depositan sus riquezas en cualquier lugar menos en México.

Décimo Cuarto Principio.- La élite central del poder elogia al Ejército Mexicano a más no poder y después a cualquier grupo de empistolados y analfabetas.

Décimo Quinto Principio.- Para ocultar su ineptitud supina, la élite central del poder, promueve reformas constitucionales a granel, todas inútiles pero que mantienen engañada a buena parte de la sociedad a la que engatusan haciéndole creer que se necesitan esas reformas, para que ellos mismos dejen de cobrar sueldos faraonescos, para que dejen de eternizarse en chambas arrastrándose y sujetándose a ellas como lapas y ahora reeligiéndose, para que se abstengan de robar, se vuelvan útiles, patrióticos y democráticos y desde luego, para que usted y yo volvamos a votar por ellos como si fuéramos una estirpe de babeantes imbéciles.

Una vez que se conocen estos principios esenciales del sistema político mexicano, se puede estar en aptitud de contemplarlo en toda su putrefacción y percibir claramente sus hedores, sin que   la cantidad de payasos que escenifican a diario pantomimas para impresionarnos puedan lograrlo.

A pesar de que el conocer al sistema político inmuniza, los espíritus sensibles suelen negarse a aceptar tanta perversión, ni siquiera cuando ven a nuestros ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación discutiendo sutilezas jurídicas mientras acarician sus centenarios de oro, o a nuestros diputados y senadores que al mismo tiempo ven (en el mejor de los casos) las peores películas de Cantinflas y levantan la mano, balando y acatando las consigna que les dictan sus pastores ¿Acaso no se puede uno conmover cuando ve las carnes patrióticamente cebadas del Sr, Cartens, o a todos los lamesuelas hacer cola arrastrándose en busca de un dedazo que los catapulte a la élite central del poder o cuando menos a sus inmediaciones? ¿Acaso no dan ganas de llorar?   Bueno, pues así son las cosas y para no ponernos tristes mejor gritemos !Viva México donde somos ignorantes, felices y cándidos, pero eso sí, muy, muy cabrones! 

POR ANTONIO LIMON LOPEZ


Otro que te puede interesar:
Democracia dirigida con ametralladoras.

El "Siete vidas y mil chambas"




La carrera política de Santiago Creel es impresionante, de 1994 a 1996 fue consejero ciudadano -apenas en la segunda generación del IFE- donde se destacó por intentar ser presidente de ese instituto, cosa que no pudo lograr, pues fue a José Woldenberg a quien eligieron los restantes consejeros ciudadanos. Woldenberg era para entonces un acreditado critico político de “izquierda”, con varios libros publicados en especial sobre temas universitarios, en tanto que Creel mostraba una impoluta hoja en blanco como escritor, critico político o ciudadano con conciencia política.


Hasta ese momento, el ciudadano Santiago Creel Miranda había manifestado y acreditado fehacientemente su profunda convicción no partidista, pues no le impresionó ni el esfuerzo democratizador del Partido Acción Nacional desplegado en toda su existencia, ni su vibrante lucha en el norte de la república desde principios de los años ochenta, ni tampoco le impresionó la candidatura Manuel Clouthier en 1988, ni la de Diego Fernández de Cevallos, pues Creel prefirió el apartidismo, la neutralidad y gracias a ello la jugosa chamba del IFE, el que para entonces ya pagaba jugosas bolsas a los afortunados apartidistas que cobraban en su nómina.

Ante su aplastante derrota en el IFE, el PAN acudió al rescate de este consejero caído en desgracia, como consejero ciudadano del IFE, conoció a altos dirigentes nacionales tanto del PAN, como del PRI y del PRD, entonces era el PAN el partido que gracias al esfuerzo de la militancia anónima en el norte, sur y centro del país, se encontraba en franco ascenso, lo cual favoreció que se formara una poderosa burocracia panista en el Distrito Federal, que a pesar de misérrimos resultados en la capital, repartía irresponsablemente y al capricho diputaciones plurinominales. Así que mientras que miles de panistas arriesgaron su vida y patrimonio para luchar por la democracia y por los ideales panistas, Santiago Creel por sus nuevos amigos renunció al IFE con apenas el tiempo necesario para que lo inscribieran en los primeros lugares de la lista plurinominal lo que le garantizaba una diputación amarrada y fue diputado entre 1997 y el 2000, puesto para el que pidió licencia para ser candidato a Jefe de Gobierno del Distrito Federal.

Lo más destacado de la campaña de Santiago Creel fue cuando aclaró –a quienes le vieron la zanca de trepador- que él siempre había sido panista como su "tío abuelo" y que para que vieran su "sangre azul" siendo apenas un bebé, santiaguito fue cargado por los mismísimos brazos de Don Manuel Gómez Morín, que visitaba a su tío abuelo, y como prueba de su panismo oculto hasta 1996 -porque no le convenía entonces que se supiera- Santiago llevaba siempre puesta una camisa de color azul, para que a pesar de negar al PAN en cuanta ocasión se presentara, él siguiera siendo panista por los reflujos osmóticos que recibía desde su camisa azul. 

Dejando a un lado las ridículas explicaciones de nuestro eximio maestro en el arte del acomodo, Santiago Creel perdió frente a Andrés Manuel López Obrador, pero en premio a sus desvelos se le dio la Secretaría de Gobernación, donde de inmediato dejó de vestir su camisa azul y dedicarse a su pasión, entregar permisos para casinos y loterías a un selecto y agradecido club de privilegiados. En lo personal su vida fue como la de tantos pelagatos que ascienden de golpe a la cima del poder, estableció fuertes nexos con Televisa y también con Azteca, pues a ambas empresas les otorgó valiosísimas concesiones en materia de juego y apuestas.

El mundo y la fortuna le sonreían, ahora si enormemente rico, con amigos en todos los partidos políticos, pues utilizó de manera formidable la Secretaría de Gobernación y se convirtió en el delfín de Vicente Fox y de la dirigencia nacional panista, Manuel Espino, los gobernadores, senadores y todo  el oficialismo panista se volcó en su favor, pero los panistas percibieron el tufo del foxismo, su banalidad, su deserción y en el momento preciso votarían por Felipe de Jesús Calderón Hinojosa, el astuto panista que desde el corazón del PAN retaría al oficialismo, aparentando ser un candidato auténticamente panista, comprometido con la democracia, un idealista y claro los panistas, a la postre, lo prefirieron al advenedizo, calculador y convenenciero de Santiago Creel.

Pero ocurrió algo inesperado, el 17 de agosto del 2004, la talentosa y atractiva Edith González tuvo a Constanza, la noticia ya venía acaparando las portadas de las revistas frívolas de Televisa, porque la artista se negaba a revelar el nombre del padre y porque empezó a circular el rumor de que el padre era Santiago Creel Miranda el poderoso Secretario de Gobernación. Durante esas fechas del 2004, Santiago Creel parecía el único viable candidato del PAN a la presidencia de la República. Por eso, todos los medios inimaginables, la prensa frívola y la no tan frívola insistían en preguntar por el nombre del padre de Constanza, en particular porque desde que apenas la pequeña vio la luz, todo mundo se admiró por el gran parecido con su bella madre y con Santiago Creel Miranda, pero nada, absolutamente nada pudo hacerse para aclarar oficialmente ese punto, Constanza fue registrada como hija solo por su madre en 2004, sería otra niña sin padre en un México donde este tipo de casos hacen legión.

Los panistas partidarios de Creel, con la seriedad que los caracteriza,  contestaban a las negras insinuaciones diciendo que Santiago Creel era un hombre en toda la extensión de la palabra y que si él fuera el padre de esa niña, seguramente que la reconocería y que todo lo demás eran habladurías de malintencionados, entonces se escenificó el proceso interno del PAN y enfrentó a Felipe Calderón, por quien nadie daba un céntimo, pero que lo derrotó en toda la línea, de nada le valió “andar en caballo de hacienda”, ni el oficialismo, ni Vicente Fox, ni marthita, ni Manuel Espino, ni todos los senadores, ni todos los gobernadores panistas, ni todo el derroche de la campaña multimillonaria apuntalada por Televisa y Azteca, ni el hecho de que sacó del baúl las camisas azules para volvérselas a poner. Felipe lo hizo morder el polvo.

Derrotado en la candidatura presidencial, cambió de objetivo y en una marometa genial, hizo lo necesario para que Manuel Espino y lo que aún quedaba del oficialismo panista de Fox, lo impusieran en el primer lugar de la lista de senadores por la vía del dedazo, por lo que de esta manera seguiría cobrando y posando como un hombre ejemplar, durante 2007, con gran astucia logró ser designado coordinador de los senadores panistas y mediante una serie de actos serviles, logró al menos la tolerancia de Felipe Calderón Hinojosa que se sabe que es más rencoroso que un toro de lidia.

El 3 de marzo de 2008, Santiago Creel calculó que su posición en el senado era firme, y solo entonces, cuando ya no existía ningún riesgo a la vista y siempre calculando que sería mejor resolver ese incomodo asunto para el 2012, entonces decidió registrar a Constanza González como a Constanza Creel González, es decir como a su hija, con el pequeño retraso de nada más que cuatro años después.

Antes de que la chamba de senador se le acabara y con la astucia que le es propia, sabedor que de las siete vidas que tenía, al menos le quedan tres, decidió lanzarse como precandidato a Presidente de la República, y ahí hizo el papel de palero de Josefina Vázquez Mota y de Ernesto Cordero, con miras a que en el 2015 le regalaran otra diputación o una senaduría en el 2018, o quizás la candidatura a la presidencia de México. Un buen calculo, como el de los restantes precandidatos, que están "en la grande" para ganar "en la chica", así fue como Ernesto Cordero consiguió su senaduría "pluri".

Pero el desastre de la elección presidencial de 2012 en que el PAN fue relegado al tercer lugar y a la miserable dirigencia de Gustavo Madero, se le presente otra oportunidad, la de dirigir al maltrecho y desmotivado PAN, oportunidad que le permitiría seguir viviendo de nuestros impuestos, algo a lo que Creel no puede renunciar.  

¿Pero quien es Santiago Creel? Un padre que por pura conveniencia política negó a su hija por cuatro años, para que no lo perjudicara en su "brillante" carrera política, y esto no es un problema solo de conciencia personal, sino que de esta flaqueza se desprende una duda del carácter de este político  ¿Qué clase de presidente del PAN sería si fue capaz de negar a su hija por la comodidad de sus chambas? ¿Qué confianza puede merecer este hombre frívolo y temeroso ante los graves riesgos que debería asumir como presidente nacional del PAN? ¿Puede dejarse en manos de una persona tan temerosa, tan calculadora y tan frívola el futuro del maltrecho Partido Acción Nacional? Esta es la pregunta y no deja de tener vigencia a pesar de que hemos tenido pésimos presidentes, aunque debemos aceptar que ninguno a llegado al punto de negar a su propia hija en el momento de su nacimiento, solo porque así se lo recomendaron sus publicitas. 


El meollo del asunto, no es una cuestión de moral personal, es una cuestión de confiabilidad política, pues finalmente se elige a solo un presidente de entre todos los iguales, porque se tiene en él la confianza de que actuará de la mejor manera en el caso de una crisis, que no tendrá miedo,  que se comportará valerosa y rectamente y no como un cobarde.

Por ANTONIO LIMON LOPEZ
   

La Reforma Política del 2011-2012

Después del desastroso resultado de las elecciones del 2009, el Presidente Felipe Calderón y el PAN intentaron elaborar una propuesta que le permitiera al partido todavía en el poder, recuperar el lugar que tuviera en el 2006. Para la propuesta se tomó en cuenta como primer dato la abstención nacional del 55.20% en las elecciones federal del 2009 y el sorprendente número de 1’ 867,729 ciudadanos que votaron en blanco, es decir, que anularon su voto en la casilla, siendo el total de votos anulados apenas 400 mil votos menos que el PVEM. Esto para cualquier entendido significa que el electorado o no se identifica con la “democracia mexicana” o la ignora o de plano la repudia. 


Felipe Calderón tomó varias decisiones: 1.- Para apaciguar al  partido, aceptó la renuncia de Germán Martínez Cázares pero se aseguró que el puesto quedara en manos leales a su persona, y 2.- Para atraer a los abstencionistas o a los votantes en blanco, propuso en diciembre del 2009 su proyecto de "Reforma Política" que incluía un Decálogo  de reformas que pensó que atraerían a los panistas y a los electores inconformes, en el punto 2 estaba la propuesta de reelección automática de diputados, a la que justificó argumentando: "Con ello se recupera para las ciudadanos un poder que se les había negado desde 1933, ya que el Constituyente de 1917 no restringió esta posibilidad".

Desde el 2005, al menos dos personajes nacionales habían anunciado que participarían como “candidatos independientes” Jorge Castañeda y el “Doctor Simi” ambos denunciaron que el sistema electoral no permitía que los candidatos independientes –que no son candidatos de ningún partido existente- pudieran inscribir su nombre en las boletas. El día de las elecciones el “Doctor Simi”  obtuvo una sorprendente cantidad de votos a pesar de las dificultades, pero fue Jorge Castañeda quién planteó ante la Corte Interamericana un recurso que si bien no prosperó, si motivó en México apasionadas discusiones.

Los restantes partidos, en particular el PRI y el PRD captaron de inmediato el propósito electoral de la “Reforma Política” de Felipe Calderón, una reforma personal que abriría a los candidatos independientes una opción teórica electoral –sin concederla realmente, pues nunca se discutió en el detalle- pero no real ni practica, por lo que previeron que si bien la reforma no sería en nada trascendente si haría del presidente el héroe de una reforma popular y apoyada por la intelectualidad mexicana.

Después de 70 años de gobierno priístas, México es una superpotencia en aparentar cambios que nunca ocurren, por ello el presidente sabía que difícilmente iban a subirse al tren de la “reforma” ni el PRI, ni el PRD, pero sí a un buen número de ciudadanos que realmente creyeran que el presidente encabezaba una reforma revolucionaria y democrática. Así fue que la reforma se empantanó, en especial después de que en el 2010 el PAN obtuvo grandes triunfos en Oaxaca, Puebla y Sinaloa, estados considerados propiedad del PRI, pero con estos triunfos en coalición con el PRD, logró que este partido apoyara la reforma en el Senado, con lo cual fue votada y enviada a la cara de diputados, donde el PRI tiene mayoría.

Con el tiempo en contra, pues 2011 es el último año del sexenio en que puede aprobarse lo que queda de la reforma política de Calderón, la que por cierto carece de proyecto de reformas para el COFIPE, esto equivale a un automóvil con tarjeta de circulación pero  sin motor, ni transmisión, ni dirección, ni llantas. Aparte se terminó el periodo ordinario de la Cámara de Diputados y se vinieron las elecciones del Estado de México en las que el PRI barrió, lo que le dio a este partido el tiempo y la calma necesaria para renegociar con Felipe la Reforma Política a cambio de beneficios que hasta ahora desconocemos. 


Quienes apoyan la propuesta son los panistas-calderonistas y sus cabilderos profesionales que se proponen como  puentes entre la sociedad civil, los partidos y el presidente y también algunos ciudadanos que sinceramente creen en la reforma tal y como vaya resultando pues cada vez pierde contenido. Desde diciembre del 2009 a la fecha  la reforma ha quedado reducida a cuatro puntos: Reelección, Candidatos independientes, Iniciativa popular y Consulta pública, aunque en realidad -como será notorio- ha quedado reducida a uno solo.

La “Iniciativa popular” sería para aprobar nuevas leyes o sus reformas y la “Consulta pública” para decidir directamente en decisiones administrativas, ambas ya se encuentran vigentes en muchas constituciones estatales y sin embargo, en ninguna ocasión han sido utilizadas, porque carecen de ley reglamentaria. Dice el dicho que “El diablo está en los detalles” Así que para tomar en serio esta propuesta hay que verla en el paquete completo -reforma constitucional y reforma legal- de otra manera es imposible saber concretamente hasta donde llegarían, es el mismo caso del auto que existe jurídicamente –porque existe su tarjeta de circulación- pero que carece de motor, transmisión y de todo lo mecánico.

En el caso de los “Candidatos independientes”, la legislación reglamentaria que les permitiría enfrentarse con posibilidad de éxito a los candidatos de los partidos políticos preexistentes, terminaría por crear para cada candidato independiente su propio partido político -pero solo para la elección de que se trate- lo cual se contrapone al sistema de restricciones para los precandidatos en plazos, recursos y prerrogativas para hacer precampañas y en vez de crear condiciones igualitarias, crearía solo condiciones de excepción en favor de cualquiera que dijera “yo quiero ser candidato independiente” pues desde ese momento, se iniciaría un procedimiento de reconocimiento, aportación de fondos públicos, otorgamiento de tiempos en los medios de comunicación, prerrogativas, apoyo logístico y administrativo para que este candidato independiente cuente con una organización administrativa que le otorgue las mismas oportunidades de que disfrutaría el candidato de cualquier partido político, algo que implicaría ampliaciones radicales en los plazos actuales, pero además este “candidato independiente” disfrutaría en la practica de una campaña más amplia en tiempo y en recursos que la de los precandidatos y candidatos de los partidos políticos establecidos, por lo que en consecuencia debería reformarse todo el sistema de precamapañas y campañas, para otorgar a todos los precandidatos y candidatos sin importar si provienen de partidos políticos estables o provisionales de tiempo igual e iguales beneficios como candidatos. 


La Reforma Política del 2007, concede el derecho de realizar actos de proselitismo a partir de la Cuarta Semana de Enero del año de la Elección, imponiéndose a quien violente esta condición la anulación del registro como tales, lo que en la especie significa una terrible limitante legal a los contendientes dentro de los partidos, esto sin embargo queda a la negociación de las cúpulas de los partidos políticos, pues todos la han violado durante el proceso del 2012, pues tanto Andrés Manuel López Obrador, como Enrique Peña Nieto, Josefina Vazquez Mota, Ernesto Cordero y SAntiago Creel Miranda andan en campaña desde hace seis años (PRI y PRD)   y dos años (PAN). Pero dejando de lado la violación impune a la ley, ¿Que ocurriría con "candidatos independientes" ¿Se les daría términos y plazos distintos que a los candidatos de los partidos? Esto no sucedería porque sería dar marcha atrás al sistema de privilegio de que disfrutan las cúpulas de los partidos políticos y sería inequitativo un trato diferenciado para un candidato sin partido, que para uno postulado por un partido; Es claro que se tendría que modificar todo el sistema electoral en materia de precandidaturas, candidaturas, derechos de los candidatos y de los partidos, lo cual afectaría el poder de que actulamente disfrutan las elites dominantes de los partidos y es obvio que estas no aceptarán la perdida de sus privilegios. Las candidaturas independientes o "ciudadanas" son salchichas para atraer hambrientos a la trampa tendida en la Reforma Electoral 2011.

Las dos primeras propuestas de Reforma política no despiertan ningún interés, ni entre los partidos políticos ni entre nuestros gobernantes, ninguno de estos grupos de poder están interesados en promover ni a la Iniciativa independiente ni a la Consulta popular, tampoco tienen interés sincero por las candidaturas independientes, porque en caso de que estas maduraran y se lograra una reglamentación equitativa y que les diera a estos candidatos, acceso equitativo a las prerrogativas y recursos económico de que gozan los partidos políticos y sus candidatos, entonces estos tendrían a un formidable enemigo, así que podemos adelantar que las candidaturas independientes solo serán aprobadas con el “candado” de la inequidad, lo que les impediría a los candidatos independientes tener posibilidades reales de ganarles a los candidatos de los partidos políticos. Sin embargo, las “candidaturas independientes” o mal llamadas “candidaturas ciudadanas” como ya mencionamos son la bandera de Jorge Castañeda y por ende, el PRI sabe que la propuesta es un artilugio propagandístico del Presidente Felipe Calderón y del PRD, y solo por ello se opone a la "reforma", pues no le piensan conceder ninguna ventaja a sus contrincantes.

Pero el paquete de la Reforma Política tiene otro aspecto de mayor interés practico, el de la “Reelección inmediata” de diputados y senadores así como de todas las candidaturas excepto la presidencial; La propuesta es atractiva porque en teoría los candidatos a reelegirse serían aquellos que hicieran los meritos políticos suficientes para que sus electores los reelijan, algo que suena a un justo premio para los que lo merezcan y un justo castigo para los que no logren hacer los meritos suficientes.

Sin embargo, la propuesta tiene la dificultad de que tanto el PRI como el PRD la considerarían un triunfo personal de Felipe Calderón, sin embargo la reforma es tentadora para todos los partidos políticos, porque en lugar de darles independencia a los diputados, senadores y etc, la reelección le daría un formidable poder al Presidente de la República y a las cúpulas partidistas sobre sus militantes, pues garantizaría la reelección de sus secuaces y cerraría el paso a los espontáneos, lo cual es un manjar exquisito  y de gratis, porque andan un montón de "ciudadanos" obsequiosos llevando el plato a la mesa y sin pedir propina ¿Mejor?  ... Imposible!!!

Solo se comprende nuestro sistema político cuando se sabe que los partidos políticos son totalmente antidemocráticos, que están corrompidos por las enormes facultades que la Constitución Política les concede a sus dirigentes formales, quienes todo lo pueden y que sin responsabilidad alguna  pueden “designar” candidatos y removerlos a voluntad, hasta unos días antes de la elección de que se trate, así de manera irónica la reelección que en un escenario democrático dentro de los partidos políticos reforzaría su vida democrática, en el actual escenario antidemocrático y de designación autoritaria se traduce en más y más antidemocracia, pues los dirigentes partidistas designarían candidatos no a los más destacados diputados o senadores, sino a los mas serviles o leales al grupo que en el momento se encuentre dominando al partido.

Pueden las elecciones fuera de los partidos políticos ser democráticas, pero para ser candidato “afuera” se tiene que obtener la candidatura “adentro” en el seno de los partidos y como en ningún partido político existe vida democrática real, sino una vida profundamente antidemocrática, autoritaria y donde las virtudes políticas supremas son la servilidad, la obediencia, el silencio y la sumisión, es lógico que la reelección en este actual esquema antidemocrático de partidos políticos solo será otra herramienta  para que las cúpulas incrementen su control de militantes, pues premiará a los mas sumisos y mantendrá brincando de una diputación a otra a sus compinches, como de hecho ya viene ocurriendo.

Pero ya se acabó el tiempo necesario para reformar la constitución en materia electoral y aún el caso de que la reformarán, esta reforma no podría aplicarse sino hasta el  2015; De esta manera el PRI y el PRD que  también la ansían y les conviene por las mismas razones de control interno que al PAN, es muy probable que no la aprueben, porque quien la capitalizaría electoralmente en el 2012 no sería ni el PRI ni el PRD, sino solo el PAN y esta es razón suficiente para que aún deseándola intensamente, la dejen pasar cuando menos hasta después de la elección presidencial y que sea entonces el próximo presidente, el que la proponga, así las cosas  seguirán siendo iguales: Se argumentan razones ajenas a los verdaderos propósitos, el caso es mentir, engañar, ocultar, jugar con la buena voluntad de los que aún la tienen y se seguirá legislando entre líneas y así, tal parece que seguirán las cosas hasta el final de los tiempos o hasta el fin de los ingenuos.


POR ANTONIO LIMON LOPEZ
Si te intereso este artículo, puede que este también:

Twitter

Archivo de publicados.

Powered By Blogger