Bienvenido. Eres el visitante No.

FELIPE CALDERON SE SINCERA *



Por razones de espacio reproducimos, sin mayor preámbulo, el texto de la entrevista al Presidente de México.


ALL.- Señor Presidente ¿Podría comentar los aspectos que usted mismo considera mas relevantes en su formación?
PRESIDENTE FELIPE CALDERON.- Con gusto, el primero de ellos es sin duda la influencia que recibí de mi padre Luis Calderón Vega, quien fue fundador del PAN y un esforzado luchador, hombre religioso y político de acción se identificó de manera total con los ideales que fundaron al partido, era un idealista, así que cuando el PAN se acercó a los empresarios o estos al partido –los famosos neopanistas- dejaron una influencia que mi padre repudió y que finalmente lo obligaron a romper con el partido a principio de los años ochenta. Otro aspecto fue que en mi caso inicié mi vida como militante en la ciudad de México y no en Michoacán, por lo que formé parte de la estructura centralizada del partido desde muy joven, lo que me permitió conocerlo en detalle, tanto en lo bueno como en lo mejor y tanto en lo malo como en lo peor, a diferencia de mi padre yo nunca pensé siquiera en renunciar y menos cuando el partido me cobijó haciéndome dirigente juvenil desde antes de ser mayor de edad, a esto debo una larga carrera en el partido, varias diputaciones locales y federales, el liderazgo de la cámara de diputados y haber sido Secretario General y su presidente nacional y desde luego, la Presidencia de la República.
Creo que tanto la influencia paterna como la vivencia del partido desde mi infancia, son los dos aspectos que han sido determinantes en mi formación política, al grado de que quizás sea el primer presidente genuinamente político con la excepción de Madero, mire usted, Porfirio Díaz fue un militar que se hizo del poder, como Huerta, Obregón y Plutarco Elias Calles, este inventó las designaciones y por ellas fueron impuestos Rodríguez, Lázaro Cárdenas, Manuel Avila Camacho y todos los demás hasta Ernesto Zedillo; Otro fue el caso de Vicente Fox quien participa en la política a partir de que se quedó sin trabajo en la Coca Cola, pero a diferencia de todos ellos yo si he sido única y exclusivamente un profesional de la política, he estado en todas las campañas y he sido desde un pintabardas hasta el presidente de la República. Nadie más puede decir lo mismo en México.


ALL.- ¿Que influencia tuvo en usted todo lo que nos narró?, digamos ¡que fue lo que aprendió, cuales fueron las enseñanzas adquiridas en toda una vida dedicada a la poliِtica?
PRESIDENTE FELIPE CALDERON.- La primera que nadie es tan pequeño ni tan grande como para que no pueda ganar o perder, a lo largo de mi vida fui candidato derrotado muchas veces, quienes me ganaron pasaron sin dejar huella, me enfrenté a adversarios considerados invencibles y con estos tuve mejor fortuna, el primero fue Ernesto Ruffo Appel que después de invitarlo para que fuera Secretario General del partido y que aceptó, me traicionó y se lanzó en mi contra pero gracias a sus propios defectos lo vencí, el siguiente fue Santiago Creel, ese advenedizo y trepador al que Vicente Fox convirtió en su favorito, cosa que le agradezco (una breve sonrisa) y por último a Andrés Manuel López Obrador, quién al igual que Ruffo y Creel levantó su propio cadalso para inmolarse en él, debido a su narcisismo y por ende a su incapacidad para poner los pies en la tierra.
Otra enseñanza es que hay que hacer política a la moderna, es decir a base de alianzas, consensos, de ceder o conceder, de avanzar según se pueda, de revisar toda la información, de analizar todas las alternativas, de estudiar, planear y no dejar nada a la fortuna, porque si algo se deja a la suerte seguro que saldrá mal, bueno, en estos momentos después de la derrota que sufrimos en las elecciones federales (recién pasadas las elecciones del cinco de julio del 2009) debemos sacar todo el aprendizaje y toda la ganancia posible de la derrota, tomar decisiones “en caliente”, y empezar de nuevo como si la victoria nos hubiera sonreído.
Descubrí también que es importante que el líder tenga un equipo compacto y totalmente leal, donde sea el único en llevar la bandera del liderazgo, nada de sabios escépticos que metan dudas, nada de políticos con proyecto propio y mientras mas jóvenes mejor, porque así serás no sólo su líder sino su ideal. El gobierno se hace lo mismo con viejos que con jóvenes, no hay ninguna diferencia salvo en la lealtad, claro que hay que dejar intocada a la burocracia técnica que realmente mueve al gobierno y hay que nombrar en las secretarías a técnicos que merezcan respeto, pero que no van a mandar ni van a decidir nada, el líder decide todo lo importante y sus más leales, su circulo central lo debe resguardar de todos los demás como si fueran jenízaros.
Para que todo lo anterior funcione es necesario vivir un proyecto y una visión, trabajar por él todos los días y de preferencia actuar no inspirado en la justicia ya que esta es mala, el mejor sistema es el que Dios utilizó en el Antiguo Testamento, el de la gracia. El líder debe conceder "gracia" a sus seguidores y no justicia, porque si quiere ser justo nadie se sentirá satisfecho y al poco tiempo todos tendrán su propio proyecto, se distanciarán y confrontarán hasta que el líder quede descartado. El partido que ahora visualizo, es el de un partido de milicianos, de soldados que no sepan ni de donde vienen ni adonde van y menos aún que sepan quien dispone de ellos.
Aprendí que es mejor ahogar a los políticos que puedan competir dentro del partido, ahogarlos en medio de un mar de causas inútiles, de “ciudadanos” (es decir de oportunistas y trepadores) a los cuales hay que darles diputaciones, regidurías y hasta gubernaturas, es decir soltar salchichas y zanahorias a estos “candidatos ciudadanos” para que substituyan o anulen a los políticos verdaderos e idealistas que necesariamente serían nuestros adversarios, que no les quede ninguna oportunidad !para ellos nada de nada! Aprendí que el que perdona pierde y gavilán que suelta no es gavilán.


ALL.- Sr. Presidente, creo que nadie está preparado para escuchar de usted lo anterior…
PRESIDENTE FELIPE CALDERON.- Mire usted, la política es el reino de la ironía donde domina el “dime que no quieres y te diré que eres” y donde la hipocresía reina, hablar con sinceridad puede ser la tumba para un político en ascenso, pero es el cielo para los que nos aproximamos al final, así que un poco de sinceridad no hace mal a nadie, ni siquiera a mí ¿Que no quedamos en que seriamos sinceros?


ALL.- Señor, ¿Qué proyectos tiene para estos últimos tres años de su gobierno?
PRESIDENTE FELIPE CALDERON.- En realidad ninguno, salvo el de designar a mi sucesor, si como presidente tengo suerte pondré la primera piedra de la refinería, pero será otro presidente el que la inaugure y la pague, ningún acuerdo celebraré con Estados Unidos y con Canada la relación será mas difícil cada dia, nada tengo en proyecto con América hispana y menos con Europa, excepto aparentar ser un demócrata y con suerte me arreglaré con el PRI para sacar los presupuestos en el Congreso. Si la suerte me sonríe al final, dejaré la presidencia discretamente.
Pero dentro del PAN, que es lo único que me interesa realmente, me propongo dominarlo y garantizar a quien yo decida en su momento, designarlo candidato y entregarle la banda presidencial, para eso sí estoy trabajando, el PAN debe ser disciplinado y aceptar las designaciones de candidatos y ...


ALL.- Señor presidente, disculpe la interrupción, pero César Nava dijo en Yucatán que eso ya no ocurriría, que se volvería a…
PRESIDENTE FELIPE CALDERON.- (Con tono tajante) No señor, lo que dijo César es que el candidato del PAN para Mérida será el candidato que quieran los meridenses y no los panistas, revísalo si quieres… Eso quiere decir que vamos a escoger a un candidato que no lo elegirán los panistas de Mérida, y eso en buen castellano significa que a mí me corresponderá decidirlo, quién mejor que yo para conocer la opinión de los meridenses, los panistas si son leales deberán aceptar lo que yo decida y no andar haciendo objeciones, ni oponiendose a todo, somos gobierno y no oposición, unidos podré más y para los que se disciplinen habrá diputaciones, regidurías y si hace falta hasta delegaciones federales.


ALL.- Pero ¿en que lugar estarán los ideales y los principios?
PRESIDENTE FELIPE CALDERON. ¿Otra vez..? ¡Seamos sinceros! ¡Fuera la hipocresía! ¿A quien le importan esos ideales o principios? ¿No viste la facilidad con la que impuse a Germán Martínez y ahora a César Nava? Los Consejeros nacionales del PAN se dice que son “la conciencia del partido”, los mejores de los mejores y ¿Qué ocurrió en el Consejo Nacional? Pues nada, excepto que es obvio que los tengo en la bolsa, todos tienen hueso y están comiendo "con manteca" como nunca antes, así como puse a Germán y ahora a César, pondré al que quiera en las candidaturas claves y si todo sale bien en la presidencia.
Por lo que respecta a nuestros detractores ¿Supones que Creel esta libre de culpa? Pues no, cuando lo corrieron del IFE le regalamos una diputación federal de representación proporcional y después la senaduría de lista, como Secretario de Gobernación se dedicó a dar concesiones de juego y de lotería ¿y que crees? se sacó la lotería sin comprar boleto, Creel lleva una vida licenciosa y no representa nada, excepto la frivolidad.


ALL.- Pero esta Ricardo García Cervantes, todo un doctrinario…
PRESIDENTE FELIPE CALDERON.- Precisamente Ricardo es un favorecido de nuestra degradación, ha sido un montón de veces diputado federal y al menos en dos ocasiones senador, sin siquiera comparecer a ninguan elección dentro del PAN y menos afuera, es un acomodaticio y otro vividor del partido.


ALL.- ¿Y si hubiera un idealista, un panista mas allá de lo ordinario, que no fuera de su grupo de cercanos?
PRESIDENTE FELIPE CALDERON.- Bueno, bueno... un tipo de panista idealista, pensante y pues de inmediato debemos ahogarlo en un mar de trepadores y advenedizos. Si él triunfara sería tanto como aceptar que mi padre o Manuel Gómez Morín triunfaron y eso simplemente no ocurrió ni ocurrirá, cosa que lamento pero ni modo, así son las cosas.
¡Caray, ya pasaron dos horas! Tengo algunas obligaciones, me despido, el Coronel García te llevará a la puerta y gracias.

ALL.- Gracias por su tiempo y sus palabras, señor presidente.


*A la manera de Giovanni Papini, la entrevista es ficitica en cuanto que no ocurrió historicamente, pero es absolutamente congruente con Felipe Calderón, excepto en que este es incapaz de sicerarse ante nadie.


Beneficios colaterales del narco 
There was an error in this gadget

Twitter

Archivo de publicados.