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CARLOS SLIM VS EMILIO AZCARRAGA


Televisa se apropia de este atribulado país y lo hace de la manera más eficaz, apropiándose de su pueblo. Millones de mexicanos viven y sueñan con los personajes de sus idiotas telenovelas, la mayoría de los mexicanos fija su postura política conforme a la opinión de los locutores de la televisora, son tipos como Joaquín López Dóriga, Jorge Castañeda, Héctor Aguilar Camín, Leo Zuckermann y otros que a diario nos bombardean con la que Televisa considera políticamente deseable o políticamente correcto. 
Nada se opone a Televisa, ni a su magisterio, ni a su poder omnímodo, ni siquiera los políticos que, empezando por el presidente de la república, le deben su chamba, su prestigio y hasta su “buen nombre”. Tampoco se le oponen los artistas que viven de su limosna, ni los intelectuales que en este preciso momento están coptados y rebuznan al ritmo que les toquen desde el “Canal de las estrellas”. 
Tampoco se le opone la Suprema Corte de Justicia, cuyo fin es apoyar al poder en turno y sobre todo, incrementar las prestaciones de sus ministros, y acomodar a la parentela en esta nueva cueva de ladrones. Nuestra Suprema Corte de Justicia de la Nación es el más sofisticado territorio de Acoso Sexual al servicio de nuestros “justicias”. 
Tampoco los empresarios se oponen al inmenso poder de la televisora, al contrario luchan por subirse al navío del monopolio mediático, y no solo lo toleran sino que son sus felices clientes, por el marketing de sus ejecutivos, por el posicionamiento de la estupidez entre los mexicanos. Ahora las telenovelas de Televisa anuncian comida chatarra y bebidas endulzadas, sus programas noticiosos se funden con descarados anuncios de “médicos” charlatanes para promover su propia marca de medicamentos y por si fuera poco el monopolio televisivo es un casino de juegos, donde se apuesta con llamadas telefónicas.
Sin embargo, existe un solo escollo en el plácido horizonte de Televisa, una piedra que le incomoda al andar, el cual no proviene por desgracia de algún liderazgo moral, político o religioso de los mexicanos, no, no proviene del mundo de la ética, sino del mundo frío y calculador de los negocios. El único adversario en este mundo, es el mega millonario Carlos Slim Helú, que desea una parte en el negocio de medios que Televisa considera de su exclusiva propiedad. 
Para desgracia de Televisa, Carlos Slim es un formidable general en las guerras del dinero y de la especualción, es un maestro en el Judo de los negocios y en cada ocasión en que se han enfrentado, Carlos Slim ha utilizado la inercia de los ataques de Emilio Azcárraga Jean para llevarlo a la lona. Carlos Slim saltó al escenario de las celebridades cuando el 19 de diciembre de 1990 adquirió a Telmex, Telnor y a la primer concesión de telefonía celular, pagó 8 mil 600 millones de dólares, 16.6% sobre el valor de mercado de Telmex. 
En 2001 Carlos Slim y socios constituyeron “América Móvil” con los activos adquiridos de la compra de Telmex, incluye no solo telefonía, sino transmisión de datos (Internet) y televisión, para 2005 ya se había expandido para toda América latina donde cubre el 90% de esa porción continental, además adquirió a Embratel, AT&T Latinoamericana. El reporte financiero del primer cuarto de este 2014, dice que América Móvil terminó marzo con 342.9 millones de accesos, 4.5% más que en el mismo período del 2013. Esto incluye 272.2 millones de suscriptores de telefonía celular, 31.4 millones de líneas fijas, 19.6 millones de accesos a la banda ancha y 19.7 millones de suscriptores de Televisión de paga. 
En 2006 Televisa logró que se aprobara la Ley Televisa que colocaría a esta empresa fuera del alcance de otra ley, del poder de los electores y la aislaría como una potencia ajena al alcance del estado mexicano, finalmente la Suprema Corte de Justicia de la Nación impulsada por una acción de inconstitucionalidad y secretamente por Felipe Calderón Hinojosa a quien le repugnaba la posibilidad de compartir el poder con Azcárraga Jean. 
El fallo de la Suprema Corte de Justicia en 2007, anuló a la “Ley Televisa” y le enseñó a la televisora que “Sin reforma constitucional no hay paraíso” por eso en el 11 de junio del 2013 se publicó una reforma constitucional donde se “sembraron” conceptos cruciales para utilizarlos después en las leyes reglamentarias contra América Móvil y un órgano, el Instituto Federal de Telecomunicaciones con facultades absolutas en materia de telecomunicaciones. 
La Constitución fue condimentada con los novedosos conceptos “Predominancia” y “Sector” al gusto de Televisa, para utilizarse como cianuro contra América Móvil, la propia iniciativa llevaba 18 artículos transitorios de puro veneno contra Carlos Slim. La estrategia había sido guiada por el senador “panista” Javier Lozano Alarcón, quien contó con todo el dinero necesario, el cual fue repartido con generosidad entre los hambrientos legisladores. 
Cuando Carlos Slim se quejó diciendo “Sorprende que se pretenda por ley obligar a una empresa a invertir, para después obligarla a vender a sus competidores sus servicios a cero pesos. Además, esa propuesta confiscatoria (La reforma constitucional) premia la falta de inversión crónica de nuestros competidores en perjuicio de los consumidores” Emilio Azcárraga creyó que le había dado a Carlos Slim donde le dolía, entonces se lanzó con toda la saña contra el millonario mexicano de origen libanés.
Todos se lanzaron con Televisa y contra Carlos Slim bajo el lema “No es nada dirigido contra nadie y no es nada personal” ahí en primera fila todo el PRI, los calderonistas del Senado, Enrique Peña Nieto, y desde luego nuestra Suprema Corte de inmundicia -perdón- de Justicia de la Nación, también los intelectuales, la comentocracia, la tecnocracia y las instituciones nacionales, todos, todos contra Carlos Slim que finalmente había demostrado que las reformas le dolían.
Después de la reforma constitucional, Carlos Slim se amparó contra la ilegalidad del proceso constitucional que mediante artículos transitorios estableció los criterios para las leyes secundarias, y claro la bien aceitada Suprema Corte sobreseyó el amparo diciendo que en materia de reforma constitucional no es viable el juicio de amparo, esto a pesar de que el amparo no fue contra la constitución sino contra el alcance de los "transitorios" que tan no son parte de la Constitución, que no aparecen en ella. En suma la Corte le entró al chayote, Televisa andaba en la borrachera y no se medía en gastos. 
Finalmente llegó el tiempo para las leyes reglamentarias, de nueva cuenta el inefable Senador Javier Lozano elaboró el proyecto de ellas, guiado por los principios de las tres “R’s”: Respetar a Televisa y a sus intereses, Repetir todo lo que le duela a Carlos Slim, como la preponderancia por “sectores” y la tercera y última “R”: RRRechingar a América Móvil. El Senador Javier Lozano se ganó la envidia de todos los personeros de Televisa, pues su concepción de predominancia por sectores parecía el arma letal contra América Móvil. 
Los noticieros de Televisa y de sus filiales se solazaron relatando momento a momento como se doblegaban voluntades de senadores para votar a favor la nueva ley, y como América Móvil en su carácter de “Preponderante” tendría que entregar sus redes a sus competidores, además de un rosario de sanciones sin cuento. 
Las voluntades de varios de los senadores mexicanos que se oponían fueron doblegadas con irresistibles cañonazos, el "General" Javier Lozano fue quien apuntó los cañones y Televisa no se anduvo con pichicateces en cuanto al poder de los obu$e$, en cambio Carlos Slim parecía ajeno a la tormenta que se le avecinaba, guardó silencio mientras el monopolio mediático proclamaba eufórico su triunfo en el $enado, que el 5 de julio, después de 17 horas de debate, logró la aprobación a la Ley TELECOM. 
Ya con todo el gasto hecho por Televisa, Carlos Slim solo movió una única ficha, anunció la venta de los activos de sus empresas de telecomunicaciones, necesarios para dejar de ser un agente "Preponderante" y con ello le dio una patada a todo el tinglado implementado por Televisa. De inmediato sobrevino el diluvio.
Las acciones de América Móvil se catapultaron hasta las nubes y de una supuesta gran derrota, Carlos Slim salió del campo de batalla como el general triunfador. 
La pírrica victoria de Televisa, solo sirvió para lanzar al espacio los valores de América Móvil, que ya tiene incluso al comprador de sus acciones, una empresa de su propiedad pero EXTRANJERA, para que entonces si la respeten toda la bola de malinchistas. El golpe a Televisa la noqueó, pues ahora ni Joaquín López Dóriga habla ya de que América Móvil es agente preponderante y nadie aplaude a Televisa, al contrario, para todo mundo los grandes estrategas de Televisa no son más que una partida de imbéciles, engatusados por Carlos Slim. 
La borrachera fue un gran derroche, el Senador Javier Lozano ya no presume, al contrario está temeroso de que le pidan que regrese lo dilapidado. A final de cuentas la "Ley Telecom" o "Segunda Ley Televisa" se suma al panteón de las grandes reformas estructurales que no sirven para nada, como la otra "gran" reforma de Lozano, la Reforma Laboral que no sirvió para nada, más que para joder más a los más jodidos, o como la Reforma Política que sirve solo a las cupulas de los partidos políticos y a la burocracia del INE.

Por Antonio Limón López.
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