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¿CUAL RESPETO?



En 1968 el PRI inventó en Baja California a los “Concejos (sic) Municipales”, para redondear el fraude electoral cometido en las elecciones de ese año en Mexicali y Tijuana. El régimen mapache declaró nulas las elecciones en las que el PAN barrió a los candidatos del PRI, aduciendo violaciones imaginarias cometidas por los candidatos panistas y ante la imposibilidad de imponer a los derrotados candidatos priistas, reformó la constitución de un día para el otro y facultó al Congreso para que, a propuesta del Gobernador, entonces  Raúl Sánchez Díaz, nombrara dos concejos municipales para substituir a las autoridades legítimamente electas, con otros desvergonzados priistas que se prestaron encantados de la vida al trastupije.


Tanto agradó a los priistas la institución que se convirtió en un modelo que se reprodujo en todas las constituciones locales amenazando los afanes democratizadores de los ciudadanos, de ahí el lema priista de ¨El PRI nunca pierde y cuando pierde arrebata¨ Por otra parte, el artículo 76 en su fracción V de la Constitución Política del los Estados Unidos Mexicanos, faculta al Senado para que a propuesta del Presidente nombre a los  gobernadores de los estados en que haya ocurrido la  desaparición de poderes. Tanto en el caso de los concejos como en el de la desaparición de poderes, solo encontramos los casos de de Baja California y otros dos en la época de Adolfo López Mateos, en que se declaró la desaparición de poderes en  Guerrero dos veces, resultando extinguidos los mandatos sucesivos de Raúl Caballero Aburto y de Raymundo Abarca Alarcón.


La mecánica de la desaparición de poderes debió ser muy costosa, complicada y poco practica pues desde esa época no volvieron a verse otros casos, otro tanto ocurrió y ocurre con los Concejos Municipales  que también son letra muerta a pesar de que el artículo 115 constitucional en el último párrafo de la base I los establece, pero lo que substituyó a los instrumentos legales fue o el fraude electoral llevado hasta las últimas consecuencias o el típico acuerdo en lo obscurito, la renuncia a cambio de algún premio menor o de un salvoconducto para salvar el pellejo.


Con Luis Echeverría se iniciaron las renuncias ¨por motivos de salud¨ y se acabaron los problemas, fue mejor tratarlos como empleados que como a autoridades políticas, Echeverría se despachó a 6 gobernadores, empezando con Carlos Armando Biebrich de Sonora (en este caso se inventó una crisis agraria); a Otoniel Miranda Andrade de Hidalgo y a su sucesor Raúl Lozano Ramírez; a Manuel Zárate Aquino de Oaxaca; a Israel Nogueda Otero de Guerrero y por último a Gonzalo Bautista Ofarril de Puebla.


José López Portillo mandó a freír espárragos a Enrique Velasco Ibarra de Guanajuato y a Oscar Flores Tapia de Coahuila (dizque por corrupto, seguramente no se mochaba). Miguel de la Madrid renunció a Oscar Ornelas de Chihuahua, y a Mario Ramón Beteta, del Estado de México.


El campeón en la especialidad resulto ser el chaparrito de Agualeguas Carlos Salinas de Gortari quien se ejecutó a 18 renunciantes. Empezó con Xicotencatl Leyva Mortera de Baja California y siguió con Sócrates Rizzo de Nuevo León; con Salvador Neme García de Tabasco; en Michoacán a Luis Martínez Villicaña y a Eduardo Villaseñor; en Yucatán a Víctor Cervera Pacheco; en San Luis Potosí a Fausto Zapata Loredo, a Gonzalo Martínez Corbalá y a Teófilo Torres Corzo; a Guillermo Cosío Vidaurri de Jalisco; y en Chiapas le aceptó la renuncia a Patrocinio González Garrido, a y Elmar Seltzer Marselle, a Eduardo Robledo Rincón, pobres chiapanecos llevan 101 gobernadores interinos, 18 provisionales, 7 sustitutos y 6 encargados, así como un designado. Otra lindeza de Salinas fue imponer a Medina Placencia de gobernador de Guanajuato, para no reconocer la victoria de Vicente Fox, ya que le caía gordo.


Ernesto Zedillo también se ejecutó a uno que otro, primero en Morelos a Jorge Carrillo Olea y a Jorge Morales Barud; en Guerrero a Rubén Figueroa Alcocer; en Chiapas, Eduardo Robledo Rincón y a Julio César Luis Ferro. En contraste ni Vicente Fox ni Felipe Calderón recibieron ni solicitaron ninguna renuncia de los gobernadores y vaya que hay algunos que merecieran estar en casa o vistiendo el traje a rayas de los presidiarios, el de Oaxaca y el de Puebla son los grandes favoritos, pero también puntea Marcelo Ebrard Casaubón por el caso de la discoteca News Divine en que maniobró inventando culpables para eludir su propia responsabilidad.


Hace unos cuantos días, los perredistas de la Asamblea de Representantes iniciaron una grotezca simulación a efecto de destituir al Jefe Delegacional de Ixtapalapa, Rafael Acosta, mejor conocido como ¨Juanito¨ el expediente que integraron en cosa de minutos consta de nada menos que de 600 hojas, escrita por ambos lados y a renglón sencillo -aclaran para dar constancia de la seriedad de la solicitud-, tan descomunal concentrado de acusaciones se acumularon en dos días, por lo que parece que el tal Juanito debe trabajar mas de 1000 horas diarias para hacer tanto estropicio, pero en fin, los perredista, petistas y otras sabandijas que desprecian a la democracia y que no pudieron obtener de Juanito la ansiada renuncia, ahora tienen que removerlo, pero ello deben hacerlo o a solicitud del Jefe de gobierno o de la cuarta parte de los miembros de la Asamblea legislativa del Distrito Federal, por lo que ni tardos ni perezosos ya consiguieron a los asambleistas suficientes para brincarse a los electores y después votar la remoción en la Asamblea Legislativa del Distrito Federal, convertida en esplendoroso circo de payasos.


Cabe decir que los artículos en los que se fundan los asambleistas farsantes y firmantes de la solicitud, son el 105 y el 108 del Estatuto de Gobierno del Distrito Federal y que el Sr. Juanito o Rafael Acosta, no incurre en ninguna de las hipótesis previstas, a reserva de lo que digan ¨los mejores abogados de México¨ que López Obrador trae arrastrando, por lo que esto ni es un proceso legal ni político, sino una simple mascarada, donde la decisión se va a derivar de un tipo golpe de estado a la hondureña, pues a la manera de esa república bananera todas las instituciones involucradas aparentan una legalidad inexistente para fraudear la constitución y a la desvalida Democracia, ya que ¨Juanito¨ ganó las elecciones sin ser parte de la politocracia mexicana.


En efecto, Andrés Manuel López Obrador el ¨Presidente legítimo¨ ya intentó a la manera de Carlos Salinas de Gortari obtener la renuncia de Juanito pero fracasó, la Sra. Carla Brugada ya intentó apoderarse de la Delegación a la manera de Pedro Lascurain y sólo ganó unos cuantos días. En suma los perredistas y petistas no pueden creer que Juanito, ese juglar, quiera hacer respetar la voluntado de los que lo eligieron delegado de Ixtapalapa. Los panistas que aprendieron malas mañas del PRI, como Federico Doring, ya intentan imponer otra especie de Concejo Municipal, donde unos mapaches se apoderen de lo que no ganaron en las urnas y Marcelo Ebrard, el guasón dorado, quiere demostrar a sus mapachescos seguidores que no hay trastupije que no pueda hacer para satisfacer los deseos del dictador tropical y a su legión deturpadora, en particular para poner al delegado, democraticamente electo, lejos de Ixtapalapa.


¿Pero y la democracia que? bueno en México no es gran cosa, no le interesa a ningún partido, ni a ninguna televisora, ni a ninguno de los poderes fácticos y el pueblo una vez que votó, ahora en julio, ya quedó fuera de la jugada, pero sobran quienes se erigen en sus voceros, así que las condiciones son favorables para que las ratas salgan de las coladeras para cebarse con las flacas carnes de una democracia yacente y enferma, malnacida -si es que no nonata-, anémica, despreciada, manoseada y cuyo único defensor en todo México es, en este momento, un grotesco personaje de la legua, Juanito, pero que tiene todo el derecho y toda la razón.


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