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PAR DE FRACASADOS.


El pasado 27 de febrero se conmemoró el onomástico de José Vasconcelos, quien fuera fundador de la Secretaría de Educación Pública, creador del lema de esa casa de estudios y refundador de la Universidad Nacional de México, ahora Universidad Nacional Autónoma de México, escritor prolífico, revolucionario e intelectual verdadero, gran promotor del libro, creador de las misiones culturales y reconocido como “Maestro de América”. José Vasconcelos Calderón nació en Oaxaca el día que ya mencionamos de 1882. 
En ese mismo día, pero del año 1897, nació en Batopilas Chihuahua, Manuel Gómez Morín, mencionado más que nada por ser el fundador del Partido Acción Nacional, fue un distinguido abogado que fundó el sistema financiero del México post revolucionario, fue también rector de la Universidad Nacional Autónoma de México, y aunque es poco recordado por ello, fue sobre todo un demócrata. 
Confieso que siempre me sorprendió que estos hombres tan distintos en carácter y personalidad, pero tan próximos entre sí por su fe religiosa, y su urgencia de aportar a México lo mejor de lo que fueron, uno como intelectual filosófico y político, inspirado en la educación y formación de los mexicanos, y el otro, inspirado en la modernización y democratización de nuestro país, hayan nacido el mismo día aunque de años diferentes. Incluso el orden de su nacimiento: Vasconcelos primero, 15 años antes que Gómez Morín, me parecía el orden perfecto. 
Vasconcelos vivió y fue educado bajo el positivismo porfirista, pero fue influido por la reacción civilizadora contra este dogma cruel y despiadado que justificaba todo en aras del progreso, considerando a las personas como piezas prescindibles al gusto de la imprescindible minoría dirigente. Su compromiso lo hizo formar parte de la lúcida intelectualidad que participó en la Revolución, al lado de Antonio Díaz Soto y Gama y Martín Luís Guzmán. 
Manuel Gómez Morín fue la primera generación postrevolucionaria, pero que tuvo relación con los sonorenses que se apoderaron de ella, tal como ocurrió también con Vasconcelos pues fue el Secretario de Educación de Álvaro Obregón, en tanto que Gómez Morín fue el cerebro de los profundos cambios en el sistema financiero mexicano llevados a cabo por Plutarco Elías Calles, pero cuya primordial preocupación fue la democratización de México, que llevó a cabo, en un primer paso al fundar al Partido Acción Nacional. 
Por desgracia ambos fracasaron rotundamente, ni la educación liberadora en la que creía Vasconcelos, ni la Democracia igualitaria a que aspiraba Gómez Morín triunfaron, ambas fueron derrotadas por una clase política caracterizada por la ignorancia, formada con políticos cuyas cabezas carecen de libros y de ideas, donde solo tienen cabida las ambiciones, el dinero, la ruindad y el acomodo. De la misma triste manera la Democracia es solo un nombre, un pretexto, para que los depredadores usurpen el poder en México dentro de un sistema anti democrático, que para consumarse envileció al PAN hasta convertirlo en otra pandilla más, en otra cueva de bandidos y patanes. 
Sí! fracasaron José Vasconcelos y Manuel Gómez Morín. Hoy en México carecen de verdaderos seguidores, y sus ideales y metas políticas han muerto en el camino de podredumbre, envilecimiento y de esa simulación mexicanísima que todo lo corrompe y aniquila. Por eso es que tanto Vasconcelos como Gómez Morín son un par de fracasados, simplemente porque en el México de hoy imperan únicamente, triunfalmente, no el libro, ni la democracia, sino el asno y el dedazo. 

Por Antonio Limón López
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