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NOROÑA, SIN ENIGMAS.



En un país donde los políticos son idénticos entre sí, sobresalen aquellos que son diferentes, en especial cuando se distinguen por su combatividad y por ideas discordantes con la abrumadora mayoría e incluso contra las que sostienen sus propios camaradas. Estas son aves extrañas y difícilmente pueden sobrevivir. En el medio político mexicano los políticos que difieren del común y corriente son tratados como enemigos incluso dentro de sus partidos y son ignorados por los medios informativos. Recuerdo en este momento un caso reciente, el del Bronco que fue boicoteado por Televisa ya que prometió no pagar un solo centavo para promoción personal como Presidente de la República.
La razón de esta animadversión al pensamiento distinto y a la conducta consecuente con ese pensamiento y con esas ideas, tiene su raíz en un profundo mal nacional, que es el desprecio absoluto a las ideas y el horror a debatirlas. Nuestros políticos se saben ignorantes, y por eso son enemigos de contrastar ideas, menos con otro que además de ideas tenga argumentos. Siempre nuestros políticos rehuyen al debate descalificando a sus antagonistas, eso explica porque José Gerardo Rodolfo Fernández Noroña (n. 19 de marzo de 1960) conocido como Gerardo Fernández Noroña o simplemente “Noroña”, es descalificado por propios y extraños, porque tiene ideas y comete el acto oprobioso entre nuestra clase política de leer libros, y en consecuencia es un polemista difícil de superar tanto en la plaza pública, como en cualquier tribuna.
Gerardo Fernández Noroña es diputado por segunda ocasión, y hay que reconocer que pasó por esa cámara dejando huella, pues en la LXI Legislatura propuso y logró la reforma al artículo cuarto de la Constitución Política, debido a su propuesta se adicionó: “…toda persona tiene el derecho fundamental a acceder y utilizar el agua potable, en cantidad y calidad suficientes, bajo condiciones de no discriminación y asequibilidad, para su uso personal y doméstico” No amerita comentario de mi parte la pertinencia en México de dicha reforma.
Sin embargo su presencia se recuerda más bien por las discusiones y pleitos con otros legisladores, además de su denuncia constante contra el fraude, que según él, se cometió en la elección del 2006. 
En esa legislatura fue el tercer diputado con mayor número de intervenciones en la tribuna y sin lugar a dudas el que mayores encabezados se ganó. Apenas egresado de la UAM en 1988, cuando era un marxista leninista furibundo, fue candidato por el Partido Mexicano Socialista a Diputado Federal, estuvo entre los fundadores del PRD y fue su vocero durante un tiempo hasta que lo destituyeron por los conflictos que desataba. En 1996 escenificó una protesta ante el Presidente Zedillo en que se lanzó como linebacker sus pies, fue encarcelado acusado de lesiones al haber dado un pisotón a un policía y arrollar a todo el pelotón, salió bajo fianza y estuvo un año firmando, finalmente fue absuelto. Por entonces fundó uno de los movimientos contra el cobro de las deudas bancarias impagables y fue un critico del ya olvidado Fobaproa.
Es el primer hijo de una muy modesta familia católica radicada en Tlalnepantla, se le inculcó la esperanza, el amor a los pobres y la igualdad de todos como hijos a imagen y semejanza de Dios, en la preparatoria fue un formidable jugador de Football americano. En la UAM estudió Sociología y fue adoctrinado, como era lo normal en esa casa de "estudios" en el marxismo leninismo, pero con la caída del marxismo real en 1991, debió abandonar sus discursos leninistas o estalinistas y los libros de Rosa Lexenburgo, todos los manifiestos y libros rojos, para reconducirse por su actual camino liberal en lo político, engrandecido con su cultura católica manifiesta a pesar de ser un terso ateo, todo lo anterior, adicionado por estrategia a una versión histórica de México que promedia a la del mexicano (Mas o menos tercero o cuarto año de primaria) En esto debo recalcar, que seguramente sabe más de historia de lo que le conviene reconocer, pues es un lector asiduo.
En 2016 anunció que contendería a la Presidencia de la República por la vía independiente, pues el Partido del Trabajo se negó a postularlo alegando que estaba a punto de perder su registro. Ya retirada su aspiración independentista, en 2018 fue obligado penosamente a suplicar a Andrés Manuel López Obrador la candidatura a diputado federal por Iztapalapa,  Distrito 04 de la Ciudad de México, donde ganó aplastantemente a su ex camarada Fernando Belaunzarán.
Pues bien, apenas tomó posesión de su curul en la LXIV Legislatura, enfrentó por buenas razones a la comedia bufa del informe de Enrique Peña Nieto en Palacio Nacional, y entró en conflicto con el trío de payasos Porfirio Muñoz Ledo, Martí Batres y Pablo Gómez, con los dos primeros por acuclillarse impúdicamente ante Peña Nieto por órdenes del presidente electo, y con el tercero: Pablo Gómez, que votó en 2006 en favor de la Ley Televisa, por "su" propuesta de derogar al Fuero constitucional. Noroña se opone con toda razón a la desaparición del Fuero, pues el Fuero protegió entre 2014 y 2015 a López Obrador y gracias a ese fuero se defendió en libertad, se convirtió en héroe nacional y ahora en Presidente de la República. El propio Noroña fue acusado por un agente del Ministerio Público en Quintana Roo y sin fuero fue procesado por un Juez Penal de Can Cun. Queda en claro la necesidad de protección por medio del Fuero a los políticos auténticos contra la miserable justicia mexicana.

LAS REDES SOCIALES Y LOPEZ OBRADOR



Nadie sospechó en 2006 lo que la diosa fortuna deparaba a Andrés Manuel López Obrador para doce años después, ni él mismo, y no me refiero a ganar la Presidencia de la República, suponiendo que México sea una de ellas. Nadie imaginó que viajaría en la cresta de la ola de las Redes Sociales impulsado por una fuerza irresistible, como nunca antes nadie lo hizo para depositarlo suavemente en la silla presidencial.
Existe una especie de derrotismo histórico ancestral que nos ha convencido de que nunca podremos adelantarnos en nada, que siempre seremos los últimos en subir al cabús de la Historia, de la Ciencia y de la Tecnología, pero en esta elección de 2018 ocurrió lo inesperado, el ciudadano mexicano y candidato presidencial Andrés Manuel López Obrador se subió ansioso por "hacer Historia" a la locomotora líder de la Ciencia, la Tecnología aplicada a las redes sociales, y ahí se atrincheró para no ceder terreno a nadie, mientras sus adversarios se empantanaban atrás y en su afán por avanzar solo se hundieron. Así se fraguó un triunfo único, que no lo ha tenido ningún otro candidato jamás, ni Obama, por más que se pretenda colocarlo en un segundo plano frente a otras candidaturas exitosas en el mundo,
La victoria de López Obrador tiene varios motores: Una juventud de menos de 45 años que es mayoría aplastante, un compromiso ético político de honestidad, y la exigencia de poner fin al imperio de los partidos que son la causa directa de los males del país, y lo más importante: Lograr la hegemonía absoluta en las redes sociales, las que desbancaron a la televisión, a la radio, a los medios impresos y a cualquier otro medio de propaganda política, dando al ciudadano de a pie, a cualquiera de nosotros,  todo el poder.
¿Fue una estrategia de campaña urdida en un despacho? Creo que es posible que se haya iniciado en alguno, pero el éxito de la campaña en redes sociales no tiene paternidad en este caso, y seguramente sorprendió a todo el mundo. Fue como una ola que nace sin que nadie la perciba, impulsada por los movimientos caóticos de la Tierra, de la gravedad, de las masas oceánicas y que levantó una gigantesca pared de agua, que incontenible, súbita, atronadora, imbatible viajó como un tren a toda  marcha y reventó con furia contra el continente como un Tsunami, que transportó a salvo al candidato, convertido en héroe social y político. Nadie pudo prever esto, pero al ver la fuerza incontenible en que se convirtió la campaña de este hombre, sus adversarios se rindieron, transformando en unas pocas horas del primero de julio, a toda una larga historia de indecisiones y de dudas en una certeza absoluta, en una victoria total sin consensos. sin negociaciones y sin concesiones.
Todo eso se debe a las redes sociales, a Facebook y a Twitter concretamente, en las que el candidato propuso un lenguaje semi-religioso, admonitorio, agresivo, desafiante, auto calificándose de izquierda, de liberal y de progresista. Empujó a su propio partido MORENA, fundado un 12 de diciembre en plena fiesta de la Virgen Morena, inspirado en ideas como la infalibilidad no del Papa, sino del Pueblo, con la tesis bíblica de la Salvación del Pueblo por la gracia del propio pueblo. Así fue como seducidos por los acordes de esta melodía, creyentes, escépticos, agnósticos, ateos siguieron la predica, y fuertemente respaldado por la clase media y media alta, por los universitarios y personas altamente educadas logró un éxito aplastante, no solo para él, ya que el olivo de la victoria también cubrió las sienes de todos los candidatos de MORENA.
En todo esto existen al menos dos lecciones y una amenaza al mundo: Las redes sociales tienen ahora el Poder y cualquiera con arrojo y una base juvenil, motivada e inspirada en valores éticos comunes a la gente va a ganar en cualquier elección, en cualquier parte del mundo. La amenaza reside en que esto acaba con las ideologías ilustradas o tecnocráticas tan populares en los gobiernos, y que este poder escapa a toda previsión, carece de todo control y puede cambiar el destino de cualquier dictadura o democracia a donde llegue esta tecnología. Es otra caja de Pandora o un buen salvavidas. 
Del buen gobierno ni hablar, nada tiene que ver con todo lo anterior.


MÉXICO, LA DICTADURA PERFECTA.



(Presento la opinión sobre el sistema político mexicano de mayor impacto en toda la historia de México, y que es la que expresó el uno de septiembre de 1990 el escritor Mario Vargas Llosa durante el coloquio sobre la Libertad convocado por Octavio Paz y difundido por Televisa en vivo)

“Yo no creo que se pueda exonerar a México de esa tradición de dictaduras latinoamericanas. Creo que el caso de México, cuya democratización actual soy el primero en celebrar, en aplaudir, como todos los que creemos en la democracia, encaja dentro de esa tradición con un matiz que es más bien el de un agravante. 

Yo recuerdo haber pensado muchas veces en el caso mexicano con esta fórmula " México es la dictadura perfecta. La dictadura perfecta no es el comunismo. No es la Unión Soviética. No es Fidel Castro. porque dictadura perfecta es México. Porque es la dictadura camuflada de tal modo que puede parecer no ser una dictadura pero tiene, de hecho, si uno le escarba, todas las características de la dictadura. La permanencia no de un hombre, pero si de un partido. Un partido que es inamovible. 

Un partido que concede suficiente espacio para la crítica en la medida en que esta crítica le sirva, le sirve porque confirma que es un partido democrático pero que suprime por todos los medios, incluso los peores aquella crítica que de alguna manera pone en peligro su permanencia. Una dictadura que además ha creado una retórica que lo justifica, una retórica de izquierda para la cual a lo largo de su historia reclutó muy eficientemente a los intelectuales, a la “inteligentzia”. 

Yo no creo que haya en américa latina ningún caso de sistema de dictadura que haya reclutado tan eficientemente al medio intelectual sobornándolo de una manera muy sutil a través de trabajos, de nombramientos, a través de cargos públicos. Sin exigirle una duración sistemática como hacen los dictadores vulgares, por el contrario, pidiéndole más bien una actitud crítica, porque esa era la mejor manera de asegurar la permanencia de ese partido en el poder. 

Un partido de hecho único porque era el partido que financiaba a los partidos opositores. Esa dictadura, es una dictadura, puede tener otro nombre una dictadura muy sui géneris, muy especial, muy diferente, pero tanto es una dictadura que todas las dictaduras latinoamericanas desde que yo tengo uso de razón han tratado de crear algo equivalente al PRI en su propio país. 

En el Perú el dictador Velazco trató con todo su equipo de intelectuales reclutados de formar una especie de PRI peruano, y no funcionó, y Alan García trató de crear un  PRI peruano. El intento de nacionalización de todo el sistema financiero fue hecho con la idea de crear un sistema semejante que garantizara ese tipo de permanencia que ante el resto del mundo pudiera ser camuflada, como es el caso de la dictadura mexicana. Y me atrevo a decir también que no solamente a lo que se refiere a la permanencia en el poder, a la falta de una genuina democracia interna se puede hablar de una dictadura en el caso tradicional de México, sino en que al igual que las otras dictaduras latinoamericanas fue incapaz de traer la justicia social. 

No creo que se pueda decir que en México haya una mejor distribución de la riqueza que en el país promedio latinoamericano. Creo que las desigualdades son tan grandes y originadas por las mismas razones de injusticia social, de corrupción que en otros países latinoamericanos. Entonces la dictadura tuvo también en el caso de México las mismas consecuencias que tienen las otras dictaduras latinoamericanas. 

Es verdad que ha habido una crítica interna muy talentosa muy generosa, muy valerosa de muchos intelectuales mexicanos, naturalmente, entre ellos Octavio Paz, sin ninguna duda. Pero, creo que es muy importante también denunciar el caso mexicano y espero que no se me considere pues como un mal invitado por decirlo de esa manera, pero como esto se está democratizando y este país ahora se abre a la libertad quiero ponerlo a prueba y quiero poder decirlo aquí abiertamente porque eso lo he pensado yo desde la primera vez que vine a México, un país que por otra parte yo admiro y quiero tanto.

Creo que no, creo que es muy importante que también en el caso de México se diga que aquí se vivió y se ha vivido durante décadas con unos matices muy particulares, muy especiales el fenómeno de la dictadura latinoamericana. La revolución mexicana tiene cosas admirables, sin ninguna duda, la más importante tal vez, aquella que mencionó Octavio: La reivindicación de un pasado, la reivindicación de la tradición prehispánica que ha sido asumida con orgullo por el pueblo mexicano, como no ha sido asumida en otros países por  ejemplo en el mío, eso es una indudablemente una contribución muy positiva, pero también hay que entender que eso ha sido otro de los instrumentos que ha utilizado el sistema dictatorial del PRI para eternizarse, ha sido otro argumento de esa gran demagogia retorica a lo largo de su historia del PRI, que se ha prestado a muchas falsificaciones de tipo cultural, como por ejemplo la falsificación de falsos artista, de falsos géneros artísticos en nombre de ese nacionalismos que creo que es uno de los factores más peligrosos dentro de este proceso de democratización mexicana, un factor que debe ser puesto en tela en juicio y cuestionado sin nosotros, como estoy seguro que lo quieren los demócratas mexicanos quieren que esta democratización y liberación en México vaya a hasta sus últimas consecuencias”

Mario Vargas Llosa.
1 de septiembre de 1990.

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